martes, 22 de abril de 2008

Como alternativa al agua, champagne; como alternativa a la mañana de pascua, noches de vino blanco. Déjame rozarte por equivocación, pas d'hommes ils sont tous trop fidèles. Pero debe durar hasta el alba, que el frío se cuele por los poros de la piel hasta sacudir ese cuerpo entero. Desde allí decidiremos si ir hasta Versailles o quedarnos vagando por la ciudad. Tu querrás ir a tu casa para dormir, pero si me permites tocar tu mano descenderemos por las escaleras que llevan hasta le bassin d'Apollon.. ahh, permítemelo esta vez sin rechistar y no te arrepentirás.

correr tan deprisa que se rompa el hilo
con el ruido de un gran pájaro
una bandera siempre pasada

plus près de nous

miércoles, 2 de abril de 2008

Suite, Continuación



Continuación


Dormir, la luna en un ojo y el sol en el otro,

Un amor en la boca, un bello pájaro en los cabellos,

Adornada como los campos, los bosques, los caminos y el mar.

Bella y adornada como la vuelta al mundo.


Huida a través del paisaje,

Entre las ramas de humo y todos los frutos del viento,

Piernas de piedra con medias de arena,

Cogida por la cintura, con todos los músculos de río,

Y la última caricia en una cara transformada




Suite


Dormir, la lune dans un oeil et le soleil dans l'autre,

Un amour dans la bouche, un bel oiseau dans les cheveux,

Parée comme les champs, les bois, les routes et la mer,

Belle et parée comme le tour du monde.


Fuis à travers le paysage,

Parmi les branches de fumée et tous les fruits du vent,

Jambes de pierre aux bas de sable,

Prise à la taille, à tous les muscles de rivière,

Et le dernier souci sur un visage transformé

Paul Éluard

Buenas noches y buenos dias.....


jueves, 20 de marzo de 2008

El mundo cambió en siete días IV


Ahora puedes ver un espectáculo excepcional, conoces la canción y el olor del mar en el que hundes los pies sin miedo. La luz chirría al filtrarse en el agua hasta el fondo arenoso, inerte bajo el movimiento de las olas.



Pasamos esta tarde en la playa y al mirarte no puedo evitar pensar que somos la proyección de una película estúpida pero viva, sin nobleza, severidad o trascendencia…
Yo hablé una vez con fantasmas mientras entre los dedos de tus pies se escurría tierra oscura, no arena. Hablaba con fantasmas blancos que se desintegraban y volvían a corporalizar en la niebla, entre los pinos.
Ahora puedes ver aquel espectáculo excepcional desde tu imaginario, con los pies hundidos entre la arena y las olas, dentro de esta proyección proyectarás estos recuerdos que no son tuyos por el momento, pero tiempo al tiempo.
Te lo contaré rápidamente, pero antes debemos pensar que harás con ello una vez que lo hayas visto desde dentro. Podrías quedarte con el recuerdo, o quizás prefieras desecharlo, en cualquier caso yo ya te he prometido un espectáculo y así, el lazo entre aquel día y esta extraña proyección de la realidad de hoy es ya un lazo que no podremos deshacer. Estos dos momentos clave por motivos muy distintos se han fusionado de tal manera que soy incapaz de establecer cuál de ellos es el cuarto día de la historia general que pretenden contar.
Estábamos aquí para hablar de un cuarto movimiento y yo he mezclado dos hasta convertirlos en uno disociado en una multitud.

En fin, centrémonos pequeña. Era media mañana cuando salí de la cama porque un escalofrío me recorrió entero de los pies a la cabeza. La casa estaba en absoluto silencio, tu madre no estaba y tú jugabas fuera con la tierra entre todos los dedos de tu cuerpo, los de los pies y los de las manos. Supongo que aquel vestido blanco sería tu camisón, lo habías manchado también con la tierra oscura, pero al no estar la tierra demasiado húmeda, ninguno de los temimos graves altercados con tu madre a su regreso.
Toda la luz que el cielo permitía llegaba un tanto asfixiada hasta la casa, los árboles y nosotros. Era una mañana de niebla y silencio, contigo sobre la tierra. Tu no la recordarás porque en lo que a ti respecta, el día no reparó nada distinto al resto del verano, no, aquel día no podía tener para ti la curiosa atmósfera de este. Hoy parece que sólo existiéramos como refracciones de la luz sobre una pared blanca, aquel día solo debió quedar como una mañana de verano fría para ti.
Yo no tenía hambre, así que te dejé tranquila donde estabas y salí a dar un pequeño paseo sin alejarme demasiado, fui directamente hacia los árboles que se reúnen al otro lado del camino, fui sin pensar pequeña, como por instinto, como si fuera un animal de olfato preciso que sigue una pista clara. Entonces llegué al primer árbol, el que está un poco separado de los demás, y allí encontré algo extraordinario que empapaba una de sus ramas, encontré la sangre de un fantasma. ¡Lo se, lo se! Yo tampoco había odio antes decir que los fantasmas tuvieran sangre, ni muchísimo menos la había visto, pero al verla supe con claridad lo que era; era una sustancia plateada y pegajosa, no me atrevía a tocarla con los dedos, así que partí otra rama del árbol y estudié detenidamente tan extraña cosa.

Al tocarlo con la rama comprendí otra cosa, a cada momento parecía como si un dormido instinto despertase en mi para hacerme comprender el sentido más primario de cada objeto y ser, de cada hecho con los que tropezaba en el nuevo paso. Comprendí pequeña, que aquella sangre era reciente y que un fantasma tan brutalmente herido no podría haber llegado lejos. Estaba cerca y no estaba solo, yo lo sabía y seguí caminando, adentrándome en el bosque para verlo. La brisa era muy suave, casi imperceptible, la niebla espesa se movía con ella acariciándome y envolviéndome a medida que avanzaba. Llegué a un punto donde la luz solar casi parecía lunar, juraría que durante esos minutos el día se hizo noche sólo para los fantasmas y para mi. Ellos comenzaron a aparecer aprovechando la niebla y la breve corriente de aire para dibujarse ante mi, surgían como los caballos o los dragones aparecen en las nubles blancas.
Surgían y me miraban con desconfianza para volver a desaparecer, hasta que por fin quisieron confiar en mí lo suficiente como para mostrarme al herido. El fantasma herido me miró con profunda tristeza, aquella bestia era todo mirada y en la mirada nada más que pesar y lágrimas de sangre plateada.
En su mirada descubrí mi último instinto dormido y comprendí lo que sus silencios tan expresivos trataban de comunicarme. Eras tu pequeña, fuiste tu la que hirió al fantasma, ellos no pueden morir pero si sufrir. Intenté devolverle la confianza que había depositado en mí con una mirada gemela, intenté darle consuelo desde mis ojos y prometí que nos marcharíamos pronto.
Ellos no volvieron a acercarse a la casa y yo la quemé el día que terminamos nuestro veraneo. Debo pedirte perdón por ello, significó construirte un futuro sin raíces y tal vez quemar aquella casa fue la causa de que hoy estemos aquí pero, lo hice lo mejor que supe, tendrás que saber disculparme.
Decide pequeña, decide si quieres guardar el recuerdo, si te puede ayudar… y dónde ha quedado el cuarto día, en aquella casa quemada o en esta playa luminosa

domingo, 2 de marzo de 2008

El mundo cambió en siete días III

EL tercer día llegó varios años después del segundo, era verano y se acumulaban las semanas sin lluvia en la ciudad. Manuel salía de trabajar a las tres del medio día, siete horas sin probar bocado y lo único que le pedía el cuerpo era una botella de agua, así que entró en una tienda situada frente al Retiro; con una botella de agua y un paseo entre las sombras frescas de los plátanos podría decidir qué hacer con el resto del día libre que tenía por delante.

Al entrar en la tienda unos cascabeles anunciaron su llegada, y al mirar hacia el sonido descubrió una curiosa frase escrita sobre un papel antiguo que estaba pegado a la puerta: "Las mariposas de cinco metros de longitud se rompen como los espejos, T.T". Manuel se quedó parado junto a la puerta observando detenidamente la frase, las palabras, las letras encadenadas formando aquella bella frase, tan real, tan tangible. Al acabar la jornada de verano pronto, uno siente que tiene tiempo para pararse a observar esa clase de cosas, puede uno detenerse a acariciar y dejarse acariciar por acontecimientos de ese calibre sin sentir que los minutos le empujan violentamente hacia ninguna parte.
Al cabo de unos minutos apareció el dueño de la tienda sonriente y se disculpó por haber tardado un poco en salir a recibirle, tenía una llamada de un proveedor. Aquel hombre sencillo vestía la misma camisa blanca de lino y algodón que Manuel había escogido esa mañana para acompañar al traje que llevaría a la reunión semanal con el equipo del trabajo.

Las mariposas de cinco metros se rompen como los espejos... que maravilla tan dolorosa, con esta sequía se romperían y se convertirían en polvo fino, con un suspiro profundo, sólo con un suspiro, se esparcirían por el aire dejando de ser. Todo esto es tan triste...

El vendedor volvió a sonreir a Manuel al reconocerse a si mismo en la camisa y en el detenimiento sobre las palabras de la puerta. ¿Viene usted de trabajar?, ese es un buen traje, la elegancia es un progreso. Manuel asintió sin terminar de comprender, pero dispuesto a hacerlo aunque fuera horas después, durante el paseo por el parque. Compró la botella de agua, contó una por una las monedas antes de entregarlas al risueño vendedor y volvió a salir a la bulliciosa y seca calle, simplemente con acercarse a la verja del parque se siente el cambio de temperatura.

No tuvo que dar más de cinco pasos sobre la arena para recordar de dónde habían salido aquellas palabras sobre las mariposas y la elegancia, ¡el surrealismo! Cuando surgió como movimiento artístico nadie pensó en lo peligroso que era, después vino todo aquel desarrollo, la facilidad pasmosa para matar y aún peor, para hacer sufrir.
Quisimos creer que habíamos avanzado, pero ¿fue realmente así? Bajo la ambigüedad y la aleatoriedad, bajo la indeterminación del progreso social comenzaron a anidar comportamientos de dudosa moral.

Dos camisas iguales, mariposas de cinco metros y la palabra "elegancia" presagiaron para Manuel una nueva vuelta de tuerca cruel del surrealismo

sábado, 1 de marzo de 2008

ESTO NO ES ARTE!!



Atención a la brutalidad en cuestión.... un imbecil, un sujeto que sin duda debe tener una enfermedad grave en la cabeza ha tenido la "idea" de atar un perro callejero en una galería para verle morir de hambre y sed.


La pregunta es... exactamente ¿por qué no le han metido en la cárcel? y por otro lado ¿cómo se puede tener la sangre fría para quedarse mirando al pobre animal y no hacer nada al respecto?


No se si servirá de algo, pero hay una página donde se puede firmar para evitar que ese.. "ser" no vuelva a ser felicitado ni desde luego llamado artista.




No hay que dar datos muy personales ni comprometidos...


domingo, 17 de febrero de 2008

El mundo cambió en siete días II





Amanecía el segundo día con una bruma baja envolviendo los troncos de los árboles, bruma blanca, luz blanca, silencio puro.



Entre las colinas verdes del norte aquel pesar húmedo caminaba docilmente, siguiendo los dictados de la naturaleza, y así, con cada elemento de la mañana cómodamente encajado en su estructura original, desplegó el segundo día sus alas inmaduras. Tumbados en el suelo costaba adivinar el azul del cielo, pero sólo era necesario incorporarse para elevarse por encima de la niebla matinal. Es cosa del diablo poder ver y dejar de ver con tanta facilidad, ahí residía el misterio de aquel segundo día, tan imperceptible dentro del orden natural.




Brilla el sol, y bajo él cada mínima estructura de la Tierra obedece a su silencio interior, las formas que olvidamos al nacer dan sentido a todo lo que conocemos... no te esfuerces en recordar, simplemente sabes lo que significa la palabra árbol sin pensar en ninguno concreto.




El problema surge cuando el segundo día el diablo aparece debajo de la niebla, entonces tu y ellos os preguntáis (yo también lo habría hecho), qué sentido tiene ver, dejar de ver y volver a ver con esa facilidad, en un mismo espacio y sin traspasar ningún muro ni sustancia o cosa lo suficientemente tangible como para merecer "el temor". ¿No es curiosa la niebla?, ella no es nada malo ni oscuro ¡es blanca! y en la mañana, siendo sólo una bruma baja también es pura. ¿Qué temor podría inspirar?




Inspira temor, el diablo suspiró sobre ella para instigarnos, para hacernos dudar siempre hasta de la más leve e inocente bruma que en la mañana flote sobre colinas verdes de Galicia. Tumbados sobre la hierba esa bruma endiablada os cubre como un sudario, un temblor repentino sacude, sacudió el segundo día el cuerpo de todos los que allí estaban tumados como muertos. Bajo la bruma el cielo no es azul, pero al levantarse el azul lo inunda todo, vuelve a ser de día en este mundo de vivos donde el blanco sólo es un "color" más.




Entre el blanco de aquella bruma y el verde de la hierba fría les parecía a los vivos/muertos que el resto de colores hubiesen muerto con ellos. Esos minutos eternos de reflexión atemorizada, clarividente... nunca más se juraban unos a otros, nunca más por favor. Prometed solemnemente que ninguno volveréis a tumbaros para ver aquello... aquello acababa de suceder pero todos hablaban ya como si de una leyenda antigua se tratase




Nunca más... prometed que no lo haréis y que trataréis de olvidar lo que ocurrió






viernes, 15 de febrero de 2008

George Whitman, thank you


The picture is quite old... George's 91 nowdays, he has been working in Shakespeare and Co for more than 50 years and the little lady who's in the picture with him (his daughter Sylvia) has taken his place in the book shop.
In july 2007 we met in the book shop, I didn´t know what to say, so I simply looked at him and smiled. That day I bought "George's Marvellous Medicine" so that I could always remember the day I met this real George...
When I meet and old person like this, one who has done so much for a century... people usually despite beauty, but sometimes you happen to meet someone who has dedicated a whole life to it. Sometimes you meet George Whitman or Jorge Semprún, and you feel like being in front of the most marvellous thing that has happened to humanity in the last century.
A few years ago I discovered two death tortoises in the beach with my family.. they where huge, and we understood those animals had probably lived for more that 100 years. I lay down next to one of them, and looked at her closely, I was in front of history... the respect i felt for those tortoises was similar to the one I feel for people like the Georges I've talked about.
It might be difficult to understand for many of you, but that's the way it is.. the beings I respect the most are the oldest ones who have meant "beauty" for this awful Earth.
Thank you very much George, thank you for being still there, hopefully we shall meet again next summer

el mundo cambió en siete días


No es nada religioso, pero es así... no fue en el inicio de los tiempos, no fue el nacimiento de la tierra ni del cielo ni del mar, pero hubo una vez en que todo cambió a lo largo de un periodo de siete días.


El primer día hubo un caracol que despertó por la mañana con una gota de agua escuriéndose por su caparazón hasta el cuello. El agua era tan molesta que le obligó a estirar primero el cuello y después las antenas, ¿qué ocurre hoy, por qué me molestan tan temprano?. Debía despertar, era el comienzo de un grave periodo de cambios.

Los cambios no son tan negativos, las cosas varían constantemente hasta que un buen día cae sobre nuestro caparazón una gota de agua que se escurre por el cuello sacudiendo todo el cuerpo en un espasmo y haciéndonos estirar el cuello, la mirada.


Así que el caracol estiró cuello y antenas para poder mirar gravemente hacia el cielo, no había nubes, era un cielo azul... No ocurrió nada más aquel día que hiciera presagiar lo que se avecinaba, el caracol quedó consternado pero no dijo nada, los caracoles no hablan.


miércoles, 30 de enero de 2008

En un instante


Desearía profundamente quedarme en ese pensamiento, el pensamiento de un espacio brumoso y azul, en el horizonte indefinido que se eleva desde la entrada en una suave inclinación.
Había un abismo donde debería haber estado dibujado tal horizonte, el abismo es una señal de peligro que no quisimos reconocer. El azul es un color que engaña y aquella bruma no parecía amenazadora, más bien pacificadora... el vacío como nuevo concepto de jardín donde reposar la mente: puede usted acudir cuando sienta que es imperativo escuchar la brisa entre las hojas de los árboles, entre la hierba.
Alli no habrá árboles, ni hierba, ni vida animal o vegetal más que la suya, sin embargo, podrá usted imaginarla si así lo desea. Se podrá pensar muerto si lo considera más apropiado, reconfortarse creyendo firmemente que la muerte es así, un brumoso espacio para la paz donde el exceso de pensamientos es rápidamente silenciado.
No podemos pagar por regresar allí, y vosotros no podéis pagar nada por llegar hasta aquella bruma, sirva de consuelo el pensar que no era un espacio de fiar, aquel abismo.... ¿dónde acababa? Por otro lado, queda esta foto y la posibilidad de pensar lo que imaginaríamos de estar allí; no penséis en cómo debe ser, pensar en cómo desearíais que fuera y así será.
Durante muchos años imaginé mil historias a traves de los jardines de la Toscana que miraba cada semana en un libro de mi casa; cuando pude ir a tocarlos no me decepcionaron.
Se piensan los espacios de una manera, se experimentan de otra y no son de ninguna de ellas, por eso nunca pueden decepcionar, no hay ideas preconcebidas, sólo imaginación

lunes, 28 de enero de 2008

Volvemos a empezar

La vida podría ser mucho más fácil, pero si permitiéramos que lo fuera dejaría de merecer la pena.
Una vez más, vuelvo a empezar un blog al que deseo más larga vida que a los anteriores (el anterior dejó de escribirse porque olvidé mi contraseña, no sabéis que cruz es compartir cuerpo con mi cerebro a veces).
Esta vez intentaré centrarme desde el principio en esos temas tan aburridos que hacen bajar las visitas hasta las cifras más raquíticas... Bueno, para eso estamos: poesía, cine, pintura, literatura, filosofía, escultura, videoarte; básicamente van a ser los temas de conversación.
Intentaré aprender de los amigos americanos, que por lo que he podido comprobar en los últimos meses saben sacarle el mejor provecho a esta clase de páginas.
Solo espero que podáis disfrutarlo, se admiten sugerencias y de hecho se agradecen abiertamente.

Para comenzar, la poesía que da nombre a este blog:


The Hand That Signed The Paper

The hand that signed the paper felled a city;
Five sovereign fingers taxed the breath,
Doubled the globe of dead and halved a country;
These five kings did a king to death.

The mighty hand leads to a sloping shoulder,
The finger joints are cramped with chalk;
A goose's quill has put an end to murder
That put an end to talk.

The hand that signed the treaty bred a fever,
And famine grew, and locusts came;
Great is the hand that holds dominion over
Man by a scribbled name.

The five kings count the dead but do not soften
The crusted wound nor pat the brow;
A hand rules pity as a hand rules heaven;
Hands have no tears to flow.
Habrá que comentarlo, no? Aqui no estamos para hablar de política, pero reconozco que esta poesía invita a ello. Queda abierta la veda a los comentarios mordaces.