miércoles, 31 de diciembre de 2008

¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO A AMBOS LADOS DEL ATLÁNTICO!!!!!!!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Kirk Douglas on MySpace

This strange "Blog world" gets you near to people you had only seen in movies before. Today I read on the newspaper that Kirk Douglas has his own "myspace", where he writes just like any other of us does every week.
I have found his space very interesting, specially when I realized this man is already 92 years old. He writes with the wisdom that all of those decades give to a sensible man... It looks like this is the week of the meetings with the excellents granddads and grandmums of the world: first Manoel de Oliveira, Oscar Nyemeyer.. now Douglas and Ana María Matute.
Matute is back with a brand new book, and I can't wait to read it.

Today, my best wishes for all those granddads and mums, who make us see life from a different point of view, one less stressed and more grateful.

Here's Kirk douglas web site: http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=171170276

lunes, 15 de diciembre de 2008

canción de invierno y de verano, angel gonzalez

Yo no tengo tiempo para escribir este mes, pero sí para leer entre trenes y para escuchar....

jueves, 11 de diciembre de 2008

Manoel de Oliveira, 100 años


Siempre es una alegría oir cosas así: hoy 11 de diciembre Manoel de Oliveira cumple 100 añazos.
Así que... ¡Felicidades Manoel! y que cumplas muchos más!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Valdo y Volterra


Bajamos tres escalones para cambiar el polvo de la arena que flota en la calle, por el del alabastro del estudio. Después de una hora paseando por Volterra, la mirada ha visto demasiadas palomas de piedra sin vida. Sobre una mesa de carpintero descansa una familia de pájaros de alabastro, aquí también hay palomas, pero cada una es diferente. Hay un búho salvaje que me reta a llevármelo desde que poso el primer pie en la habitación.

Valdo Gazzina trabaja cuidadosamente un trozo de alabastro al que poco a poco da forma de animal. Nos recibe con una sonrisa, nos invita a entrar en lo que parece un abarrotado museo compuesto de dos habitaciones. En la primera trabaja él, junto a la ventana, rodeado de esculturas blancas, de paredes blancas, de luz harinosa, con las manos grandes y llenas de los caminos que dejan 40 años trabajando la piedra. Las esculturas y figuras pueblan cada rincón de la habitación, se acomodan sobre estanterías, sobre cajas, en el suelo, donde sea.

Después de unos minutos observando en respetuoso silencio, mis padres comienzan a hablar con Valdo, a preguntarle el precio de las figuras pequeñas e interesarse por su trabajo. Yo miro las esculturas una por una con los ojos muy abiertos, deseando ir hacia la segunda habitación. Siento que hemos entrado en el mundo privado de Valdo, es casi como si nos hubiésemos colado en sus pensamientos con su permiso. Es con su permiso, así que, con mucho cuidado camino hacia la segunda habitación.

Allí no hay luz artificial, ni ventana. La única iluminación procede de la primera habitación en la que siguen charlando animadamente mis padres con Valdo. En una cierta penumbra descansan bustos, animales gigantes, una cabeza de caballo, grandes jarrones decorados con flores meticulosamente esculpidas. Me quedo quieta mirando esos armarios llenos de vida de alabastro, como si esos animales y personas se fuesen a mover en cualquier momento, hasta que mi padre me llama desde la primera habitación. Hay que elegir uno de los pájaros, el búho, desde que bajamos los tres escalones de entrada supe que sería el búho. Mi padre duda unos segundos y asiente, el búho se viene con nosotros.

Mientras Valdo envuelve cuidadosamente a mi nueva mascota, me doy cuenta de que entre las esculturas hay una gran jaula de pájaros dorada, vacía. Al verla sé que no está allí por casualidad, algún pájaro habría vivido en ella durante años, cantando alegremente mientras Valdo tallaba pájaros de alabastro con un cariño del que sólo es capaz alguien que los comprende.

Empiezo a buscar pistas del pájaro, pienso que tal vez siga vivo, tal vez esté escondido entre las esculturas, esperando que nos marchemos para volver a cantar. Mis padres comienzan a tirar de mi para marcharnos. Yo quiero encontrar alguna pista, pero mirar tan de cerca el estudio de Valdo me parece una intromisión. Con cierta desilusión me despido, camino hacia la puerta.

Justo antes de poner el pie en el primer escalón, el misterio se desnuda de una forma que ni siquiera había presentido. Alguien ha escavado en la pared, metido un canario disecado que parece dormir y puesto delante un vidrio. Encima de la curiosa urna mortuoria queda el nombre del animal y su fecha de muerte tras un guión.

Antes de salir hecho un último vistazo a Valdo, a su jaula dorada y a sus esculturas de alabastro. Nunca olvidarás este día, ¿verdad?
Después de 10 años... le he vuelto a encontrar: http://www.arteinbottegavolterra.it/eng/scheda_artigiano.asp?id=13&n=11

lunes, 24 de noviembre de 2008

shape of my heart

Una buena película, una buena canción que me ha hecho recordar Marcelo...

Gracias Marcelo...

Si la suerte me trata la mitad de bien que a esta níña actriz... no sabré cómo dar las gracias. Por ahora... a trabajar duro

lo prometido es deuda

Pues si! Perdí!
Qué beben los perdedores?

domingo, 23 de noviembre de 2008

Encuentro con Antonin Potoski

Me lanzo a la aventura... los días 24, 25 y 26 participo en un pequeño taller/experimento con el escritor francés Antonin Potoski. Seremos 15 locos y él inventando relatos de viaje, el jueves 27 se presenta el resultado en el Instituto Francés de Madrid:

Jueves 27 de noviembre a las 20.00h
Conferencia y lectura de textos

Relato de viaje y presentación de los textos realizados en un taller en la Casa Encendida
Por Antonin Potoski y sus estudiantes
A. Potoski propondrá en la casa Encendida un taller introduciendo en la escritura de un corto texto de viaje (la descripción de un lugar fijo, de un momento dado, de una persona presente) las nociones de “desplazamiento” y “distancia”. Los trabajos realizados durante este taller serán presentados en el Institut Français de Madrid.



Teatro del Institut Français de Madrid
Marqués de la Enseñada, 10.
a las 20.00h.
Entrada libre hasta completar aforo.
Traducción simultánea.


http://www.ifmadrid.com/frontend/ifmadrid/noticia.php?id_noticia=991&id_seccion=439

Si alguno andáis por Madrid y os apetece pasaros...

lunes, 17 de noviembre de 2008

palabras viajando en raíles de luz

Querías pedirle que no olvidase comprar unas flores antes de volver a casa esa tarde, pero mientras aún estabas despejando la neblina matinal de la cabeza con una ducha, él se marchó.
Querías decirle que si no tenía dinero tampoco importaba, valdría con unas cuantas flores salvajes, unas cuantas ramas verdes estilizadas y el jarrón que heredó de los abuelos bien limpio.

Bastaba muy poco para ser feliz por ese día, para que esas horas de paz ayudasen a generar otras en el futuro a través del recuerdo. Tu te olvidaste porque la ducha aún no había hecho efecto y por ese maldito libro que leías por aquel entonces en cada trayecto en metro. El libro de un hombre sin alma, de esos a los que les da igual el sufrimiento de los demás y el que debiera ser suyo. Esos que miran el cadaver de un progenitor, comprenden lo que hay, pero no se inmutan. Esos a los que se arrima alguien, intentando sacarles en un abrazo una parte de ellos mismos sin éxito alguno.
Leías uno de esos libros, el segundo en el mismo año, y paulatinamente tu carácter empezaba a reflejar esa actitud. Reflejabas ese estar que a la vez tiene algo de altivo y demasiado desinterés, se te filtraba por los poros hacia dentro, como si fueras un pantano y los libros luz. Palabras viajando en raíles de luz para crear un yo sombrío.

Palabras viajando en raíles de luz para reflejar una imagen variable, mientras también te cambian por dentro.

martes, 11 de noviembre de 2008

capítulo 7. Rayuela

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Cap. 7 Rayuela
Julio Cortazar